El cliente cambia la cita por el enlace del aviso; el empleado, desde el calendario. El hueco se libera y el nuevo se comprueba con el horario.
Reprogramar no es cancelar. La persona no renuncia al servicio: simplemente no le viene bien el martes. Si le obligas a llamar en horario laboral, una parte simplemente no vendrá. El enlace de cambio de hora en el correo o en el mensaje ahorra esa llamada.
En SmartBook el cliente puede mover su cita solo, mientras las normas de la empresa lo permitan. El empleado mueve la cita desde el calendario: el hueco antiguo se libera, el nuevo se comprueba por solapes y horario. No hace falta borrar la ficha y crear otra: el historial del cliente no se rompe.
La hora antigua vuelve a estar disponible online si aún se puede ceder. La hora nueva el sistema no la dará si el profesional está de vacaciones, el hueco está ocupado o el servicio no cabe en el tiempo que queda. Es la misma comprobación que en la primera reserva: sin «lo pongo a ojo».
Coloraciones complejas, dos profesionales seguidos, cabina con aparato: a veces hace falta una llamada. Entonces el cambio lo deja el administrador. El cambio online funciona bien en servicios tipo con una duración clara.
Registro gratuito · Sin instalación · Funciona en teléfono y ordenador