Estado «no-show» en la cita, estadísticas y menos ilusión de que «al final siempre vienen». Se puede combinar con depósito y recordatorios.
Una silla vacía a las 18:30 parece un «bueno, no ha venido». Sin estado es solo un agujero en el calendario. Al cabo de un mes no distingues una cancelación de antemano de alguien que pasó de largo en silencio. El no-show es un estado aparte: el hueco se ha perdido, el cliente es conocido, la cifra se puede contar.
En SmartBook la cita se marca como no-show. No se hace pasar por terminada ni alimenta informes «como si se hubiera prestado el servicio». En la nómina esa visita no entra en comisión. En finanzas se ve entre el resto de estados si filtras.
Borraste la cita: perdiste el hecho. Pusiste «cancelado» a toro pasado: distorsionaste el cuadro. Cancelar anoche e ignorar por la mañana no es lo mismo. El no-show dice con claridad: se guardó el tiempo y la persona no estaba.
La primera vez, con suavidad: recordar las normas en un mensaje. La repetición: depósito. El ausente habitual: limitar la reserva online y dejar solo la cita a través del administrador. El programa pone el estado; la política la marcas tú.
Registro gratuito · Sin instalación · Funciona en teléfono y ordenador