Después de la visita el cliente recibe un enlace para dejar una valoración. Las reseñas se acumulan en el landing y ayudan a que gente nueva os elija.
Pedir la reseña en recepción da corte. Escribir a todos por el directo se olvida. La opción normal: al cabo de un tiempo tras la visita la persona recibe un enlace y pone nota mientras aún recuerda cómo quedó el color.
En SmartBook la solicitud de reseña se puede activar en los ajustes. El enlace va ligado a la visita, no a un «opina sobre el universo». En el landing las reseñas se reúnen en un bloque que ven los clientes nuevos antes de reservar. El sistema no inventa opiniones de la nada: solo lo que enviaron por la solicitud o lo que dejasteis vosotros con el proceso del estudio.
Nada más salir por la puerta la persona tiene prisa. Por la noche o al día siguiente escribe dos frases con más calma. El retraso se usa precisamente para que el correo no llegue mientras el cliente sigue en el sillón.
No mandes la solicitud tras cada microvisita si tenéis diez servicios cortos a la semana con la misma persona: configura un intervalo razonable. Una reseña mala es mejor leerla que esconderla: es motivo para llamar, no para apagar el módulo.
Registro gratuito · Sin instalación · Funciona en teléfono y ordenador