SMS y email a los clientes que elijas: a toda la base, por etiqueta o por lista. Historial de envíos, estados de entrega y errores en un solo sitio.
El recordatorio de la visita es una cosa. Un correo de «tenemos horario nuevo» o «bonos para marzo» es otra. Lo segundo no debería vivir en los chats personales del administrador. En SmartBook los envíos masivos se arman como campaña: canal, texto, a quién, envío.
Los destinatarios se pueden coger todos, marcar por etiqueta o recortar la lista. Tras el envío se ve cuántos salieron, cuántos con error y cuándo se creó la campaña. Si la base está vacía, la pantalla propone con honestidad crear el primer envío, sin una tabla vacía de «total: 0».
Un «aún quedan huecos el sábado» corto llega mejor por SMS. Un «qué incluye el bono» largo, por correo. El canal lo eliges por campaña, no para toda la cuenta para siempre.
El correo «estás apuntado el martes a las 18:00» sale solo si las notificaciones están activas. La campaña es cuando tú decides escribir a un lote de gente. Mezclarlos en la cabeza hace daño: el cliente se cabrea si, después de confirmar la visita, recibe además publicidad con el mismo tono de «estás apuntado».
Una vez al mes, los «dormidos» de RFM. Antes de fiestas, los cheques. Cuando abras una plaza de grupo, a quienes tienen la etiqueta de esa disciplina. No todos los días y no a toda la base de golpe: si no, bajas y quejas.
Registro gratuito · Sin instalación · Funciona en teléfono y ordenador