El cuadrante de horarios influye en todo: cuántos clientes puede atender el salón, lo agotado que está el equipo y a qué horas se quedan sillones vacíos. Aun así, en muchos salones el horario se sigue haciendo en un grupo de chat o en papel y luego se pasa a mano a la agenda.
Aquí tienes los modelos de horario más habituales y cómo crear un cuadrante que funcione para el equipo y para los clientes.
Modelos de horario habituales
Semana de cinco días
El modelo clásico con dos días libres. Encaja con recepción y con profesionales de ritmo fijo. El inconveniente para el salón: el sábado, cuando más demanda hay, trabaja menos gente.
Turnos rotativos 2/2 o 3/3
Dos días de trabajo, dos de descanso. Muy habitual en salones con horario amplio, por ejemplo de 9:00 a 21:00. El salón abre todos los días y el equipo descansa lo suficiente.
Horario individual
La profesional trabaja los días y horas que elige, por ejemplo entre semana solo por la tarde y los sábados todo el día. Es frecuente en personal a media jornada o en formación.
Turnos
Turno de mañana y de tarde, con relevo a mediodía. Así el salón puede abrir 12-14 horas sin horas extra.
Cómo crear un cuadrante que funcione
- Revisa la demanda. ¿Qué días y a qué horas se reserva más? Normalmente las tardes entre semana y los sábados.
- Cubre las horas punta. Es cuando más gente debe trabajar.
- Ten en cuenta las preferencias del equipo. Un cuadrante en el que nadie quiere trabajar no dura mucho.
- Planifica las vacaciones con tiempo. Para que no falten dos personas clave a la vez.
Por qué el horario debe estar en el sistema de reservas
Si el horario existe por separado de las reservas, aparecen errores: se apunta a una clienta con alguien que libra, o la reserva online muestra horas en las que ya no queda nadie.
Si el horario está directamente en el sistema, la reserva online solo muestra horas realmente libres. En SmartBook tienes:
- horarios individuales: por días de la semana, turnos o fechas concretas;
- planificación de vacaciones y ausencias: las bajas y los días libres cierran la reserva al instante;
- un calendario común del equipo: se ve quién trabaja y cuándo.
Señales de un mal cuadrante
- a ciertas horas falta gente y a otras el equipo está sin citas;
- se cambian turnos y se mueven días libres continuamente;
- los clientes se quejan de que su estilista favorita «nunca tiene huecos».
Todo esto lo muestra el análisis de ocupación: verás dónde añadir horas y dónde recortar.
Conclusión
Un buen cuadrante se basa en la demanda y en las preferencias del equipo. Para que no se aleje de la realidad, debe estar en el mismo sistema que las reservas. Prueba SmartBook gratis y configura el horario de tu equipo en 20 minutos.
Preguntas frecuentes
¿Puedo fijar horarios distintos para semanas diferentes?
Sí, por días de la semana, turnos o fechas concretas.
¿Qué pasa con las citas si alguien se pone enfermo?
Al registrar la ausencia, la reserva online se cierra para esos días. Las citas ya existentes hay que pasarlas a otra persona u otra hora.
¿El personal ve su propio horario?
Sí, cada persona ve su horario en su propia cuenta.